¿Y si bajamos las luces? Le estoy dando vueltas a un nuevo espacio en el podcast…
La verdad, es que creo que la noche muchas veces nos pide otra frecuencia. Una más calmada, más reflexiva y más pausada.
Quienes seguís habitualmente mis tumbos por Relatos Fantásticos sabéis que me apasiona el diseño de sonido, las atmósferas súper inmersivas… como no, y la producción de ficciones sonoras. Pero últimamente le estoy dando vueltas a abrir un nuevo espacio en el Podcast. Una sección un poquito diferente…
A raíz de algunos comentarios que me han venido haciendo sobre la cercanía de la voz, me vino a la cabeza un documental que vi hace ya un tiempo, sobre frecuencias bajas y cómo reacciona el cerebro al tono conversacional sin prisa. Normalmente, cuando grabo los relatos para el canal o para la web, intento meter intensidad, efectos y música ambiental . Y a la voz intento imprimirle un dramatismo alto a mis personajes. Le pongo intención a cada frase para arrastrarte dentro de la trama y mantener la tensión.
Pero esto que propongo va en la dirección diametralmente opuesta. Pretendo todo lo contrario. Pretendo dejar que te vayas hundiendo en la silla o en el colchón mientras la cabeza se va destensando poco a poco.
Estoy planteándome abrir una sección de ASMR. Pero ojo! Sé perfectamente lo que se te pasa por la mente cuando oyes esa palabra hoy en día. Ves a alguien delante de una cámara mordiendo unas galletas, rascando un peine de plástico con las uñas largas o haciendo ruiditos con la boca que, francamente, a mí me ponen bastante más nervioso de lo que me relajan. No hablo de eso en absoluto.
Lo que tengo en la cabeza va por un camino completamente distinto. Un ASMR enfocado en la voz, en la narración pura y en la cercanía absoluta. Una charla a oscuras entre tú y yo, sin efectos de sonido ni músicas épicas. Un espacio de voz cercana, pausada y sin adornos. Creo que puede ser satisfactorio tanto para ti, como para mí. Me ayudará a centrarme en un camino de tranquilidad y relajación, que sinceramente también necesito…
El problema es que todavía no tengo del todo claro el formato exacto. Le doy mil vueltas a las cosas, ya me conoces. Me pongo a barajar posibilidades y se me ocurren cuatro o cinco caminos distintos, y todos me parecen interesantes y a la vez llenos de dudas. Por eso quería volcar esto hoy aquí, para… como decirlo… masticarlo en compañía.
1: Una de las opciones es la de leer historias para dormir. Relatos para ir bajando las pulsaciones. No cuentos infantiles, por supuesto. Me refiero a pues a fantasía serena, ciencia ficción contemplativa, pasajes de terror suaves… de esos que resultan más atmosféricos que otra cosa. En general, textos donde no pasen cosas frenéticas, donde el peso lo lleve la descripción de los paisajes, los sonidos y las texturas.
2: La otra alternativa es tirar por un camino mucho más reflexivo y personal. Soy un tipo que le da muchas vueltas a las cosas, y tengo teorías de todos los colores para casi cualquier tema. Me paso el día haciéndome preguntas raras y profundas mientras camino o trabajo.
¿Y si usamos este nuevo espacio para soltar esas “voladuras mentales” pero en un tono de voz bajo y cercano? Reflexiones sobre el paso del tiempo, sobre la memoria, sobre lo extraño que resulta ser humano en un mundo hiperconectado a la vez que solitario. Hablar de todos esos pequeños pero grandes detalles de la existencia. Simplemente una voz compartiendo una duda existencial a las dos de la mañana.
3: O… tal vez podríamos buscar una fórmula mixta. Empezar con una breve reflexión personal sobre una idea y terminar deslizándome suavemente hacia el relatillo que ilustre esa misma idea.
No sé si me explico bien con el concepto global. Lo que busco es que cuando te pongas los auriculares al final del día, sientas que hay alguien ahí al lado contándote algo importante solo a ti, en exclusiva.
Claro que para poner en marcha todo esto necesito resolver un pequeño gran detalle de partida… el nombre de la sección. Tengo que bautizarla de alguna forma y no tengo demasiado claro como. Por una parte querría que llevara la marca de la casa. Debe notarse desde el primer vistazo que pertenece al universo de Relatos Fantásticos.
Por una parte, hay la opción que encaja con el universo narrativo de Crónicas del Posthundimiento, que aún no conocéis pero está creado desde hace ya bastante tiempo y tengo pensado estrenar en unas semanas! Es mi audioficción estrella 🙂 Pero dejo de andarme por las ramas. La cuestión es que en esta audioficción la Tierra emite unos pulsos llamados ECOS. De ahí la sección “ECOS Temporales del podcast”.
Así pues, podría ser “ECOS de Medianoche”.
O como también podría optar por irme fuera de ese universo, y llamarlo de manera independiente: “Frecuencias nocturnas”,” La hora suspendida” o ”Fantasías de madrugada”, por ejemplo.
¿Qué me decís? ¿Os apetece un espacio así en el canal?


Deja un comentario